Mantener la silla en un lugar lejos del alcance de los roedores para evitar que estos se coman el cuero crudo (blanco) de los tejidos.
Limpiar la silla y el apero de cabeza con agua y jabón de coco
utilizando un paño suave.
Dejarlos secar, preferiblemente al sol y lubricar con aceite o con cualquier otro engrasante para cuero. |